Para retomar mi blog después de algunas semanas, quisiera haceros partícipes de esta canción que descubrí hace unos días en la red. Incluída en el disco "Mi vocación es amar", de Luis Alfredo Diaz.
Muchos de mis recuerdos de niñez están unidos a este cantautor y a sus canciones, entre ellos la pérdida de mi abuelo Matias, al que quisé y quiero con locura. Algún día os hablaré de mis cuatro abuelos, el dulce sabor de los recuerdos de mi niñez va incuestionablemente ligado a ellos.
Para mis abuelos Carmen, Juan María, Juan Matias y Pascuala que ya descansan en paz.
Esta mañana me he levantado muy temprano, como a las 6,30h. y quería escribir en mi blog. Pero como de costumbre soy un poco lenta con esto del Internet, aunque sigo esforzándome. Hoy mi torpeza me ha llevado al blog de Alicia y me he encontrado con unas palabras de entrañable amor hacia sus abuelos, los tan olvidados abuelos. Me he alegrado profundamente, quizás porque yo ya soy abuela y puedo comprender mejor la importancia de ese amor en la infancia y la vida de una persona, o quizás también por egoísmo de que si ella piensa así me tendrá en cuenta pues formo parte de su vida.
ResponderEliminarLa música no la había oído antes y realmente me ha alegrado el corazón y afirmo que es verdad lo que Luís Alfredo canta. No solo es mi trabajo sino mi vocación en la vida.
Besos Alicia lo de escribir, se te da bien. Animo
Gracias por tu comentario Carmen, y si, para mi el cariño de un abuelo es irremplazable, yo tuve la suerte de disfrutarlos muchisimo. Paciencia que lo de Internet, es sólo cuestión de práctica. Bss
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